Este lunes por la noche, se realizó la penúltima asamblea previa a las elecciones de Rosario Central previstas para el mes de octubre. Al grito de «que se vayan todos», la decisión de los socios fue no aprobar el presupuesto.
En medio de un clima hostil en el Cruce Alberdi, hubo unas 800 personas que escucharon con atención y respondieron con insultos ante la mención ante los micrófonos de algunos integrantes de la comisión directiva.
«Necesitamos saber cuál es la información real. Cuál es la verdadera deuda. Tienen problemas para pagar los sueldos y figura que hay mucho dinero en caja. Necesitamos ir a un cuarto intermedio, que los opositores nos organicemos y saber la realidad del club», agregó Hilda Carletti, líder de Unidad Canalla.





