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TESTIMONIO

De niño e incluso en la adolescencia tuve como marca una gran carencia de amor verdadero, respeto y aceptación de los demás.

Eso hizo que buscara llenar esa falta con lo que era por ese entonces la cultura de masas.

Me gustaba mirar básicamente películas, series y programas, que emitían los dos canales de televisión de mi ciudad: Rosario.

Mi anhelo, era conocer a los protagonistas de esos productos.

Después de haber cursado la escuela secundaria comencé a trabajar «part time» en un medio gráfico y paralelamente colaboraba con ciclos radiales, lo que me permitió conocerlos en primera persona.

Por una parte, había logrado mi objetivo y por otra parte me desilusioné al conocer a muchos comunicadores que había idealizado en mi candidez juvenil.

Lo que buscaba era más que gente famosa y en algunos casos con talento contención del prójimo.

En mi inmadurez afectiva quería ser parte de los que generaban «la movida cultural» de la urbe.

Quería ser aceptado a cualquier precio producto de una muy baja autoestima.

Lo anterior, al ser emocionalmente vulnerable hizo que colapsara mentalmente.

Caí en una depresión profunda acompañada de una somatización a nivel neurológico.

Cuasi no podía hablar ni ver.

Los médicos que me atendían no podían hacer demasiado y mi situación parecía irreversible.

Pasé años muy duros dónde la incomprensión, la incertidumbre y el desasosiego eran lo que marcaban mi vida.

Mi único momento de sosiego era por la noche, cuando la angustia se disipaba y podía escuchar, en los albores de la democracia, por Radio Mitre, un espacio que se llamaba: «Haciendo Camino».

El periodista que lo conducía era Carlos Rodari.

Seguía fielmente cada emisión del ciclo.

Hasta que en una oportunidad no salió al aire, no recuerdo por qué motivo, lo que me llevó, transpolando el término, a hacer «zapping».

Al hacerlo, me llamó la atención una persona que resultó ser un pastor evangélico: Juan Pablo Bongarra, que me cautivó por su manera de llevar adelante el espacio que conducía: «La Puerta Abierta».

A partir de ahí hice un «viraje» de 180° grados con respecto a lo que era mi forma de ver el mundo y la existencia.

Pasé de tener un conocimiento religioso del Creador a tener una experiencia personal con Él.

Para no extenderme demasiado, a partir de ese momento ya no me determinaba el pensamiento humanista sino la palabra de Dios: La Biblia.

Comprendí que ese libro no era un dogma sino que el autor de todo lo que existe la había dejado como manual utilizando a los profetas y enviados como medio para que lo conozcan.

En definitiva:

Terminé bautizándome en la congregación «Centro Cristiano Puertas Abiertas» en el año 2016 y a partir de ahí en más empecé a «leudar» de manera exponencial.

Eso se hizo evidente en lo que logré plasmar a la fecha diciembre del 2021: seis libros y un programa de radio.

Me refiero a «Como Pez en el Agua», que se emite por la 93.5 fm Radio del Plata Rosario.

A manera de conclusión digo lo siguiente:

No pretendas encontrar gente perfecta, ni un camino de rosas.

Lo que te aseguro es que vas a tener una familia espiritual y la seguridad de que Jesús estará junto a vos cada jornada de tu vida hasta la eternidad.

Si lo hacés serás alguien cada vez más sano interiormente.

Eso se evidenciará en lo cotidiano siendo exitoso ante toda circunstancia que te toque enfrentar.

Vas a tener aflicción.

La diferencia es que ésta no te va a determinar sino el que vive en vos: El único Dios Verdadero. El Triuno: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Suscribe: Marcelo G. (Para lo periodístico: Margal: conductor y realizador del programa COMO PEZ EN EL AGUA, que se emite los viernes a las 24:00 hs por la 93.5 FM «RADIO DEL PLATA ROSARIO»)