- Cultura, Locales, Noticias

Por qué estamos como estamos

Hoy domingo 14 de noviembre, día de las elecciones de medio término dónde se elijen a nivel nacional senadores y diputados y en las provincias otros cargos y particularmente en la ciudad de Rosario se sufraga para renovar concejales.

Los comicios, nos encuentran básicamente en cuatro actitudes diferentes:

*La identificación con los que gobiernan.

*Los que se oponen acérrimamente al poder de turno.

*Los que no tienen un interés por un desencanto con la política.

*Los que por inmadurez o falta de compromiso todo les da igual.

Particularmente, creo que mientras el grueso de los argentinos no escuchemos al que piensa distinto ningún sector ideológico va a poder tener un éxito sustentable en la administración de gobierno.

Porque lo que ha determinado lo que estamos atravesando: una corrupción sistémica evidenciada en la pérdida de valores como la familia, el compromiso genuino con el prójimo y los Judeocristianos, no se solucionan tan sólo con una buena formación académica para ocupar un cargo público o las buenas intenciones sino en reconocer que lo que sucede es producto de dejar de lado lo que acabo de nombrar.

Estamos cosechando lo que hemos sembrado que se evidencia en el presente a través de la corrupción, la violencia, el delito en todas sus facetas y las adicciones.

En cuanto a las dos fuerzas políticas que tienen la mayor convocatoria electoral a nivel nacional: «Juntos por el Cambio» y el «Frente de Todos», les digo lo que a continuación detallo:

El primero, cuando gobernó teniendo a Mauricio Macri en el sillón de Rivadavia, endeudó al país exponencialmente, cuyas consecuencias son una asimetría muy marcada entre los más vulnerables y los que más tienen.

En cuanto al otro sector, cuya cabeza no es el actual presidente Alberto Fernández sino la viuda de Kirchner: Cristina Fernández, se caracterizó por tener un nivel de éxito en cuanto al impulso a la ciencia, a la tecnología, la sustitución de importaciones y cierta contención social.

Pero todo lo anterior, se desvirtuó por la soberbia y las leyes que impulsó como la de identidad de género, el matrimonio igualitario y el asentimiento con su voto a lo que el Congreso de la Nación aprobó: La ley del Aborto.

Después, están los llamados partidos «Provida», de dudoso talento para gobernar, evidenciado en el hecho de que no tienen una visión acordé a la época que vivimos sino que tienen un paradigma ideológico superado por los desafíos del contexto histórico que transitamos.

Cómo conclusión:

Para salir adelante de todo el despropósito a los que han incurrido los distintos gobiernos es necesario ante todo un mea culpa de cada parte involucrada, para luego llegar a un consenso en políticas de estado que trasciendan a cualquier administración de turno.

En lo natural, lo pretérito parece imposible pero como hombre de fe creo que sí la Iglesia tiene la actitud que el Señor demanda en el segundo libro de Crónicas capítulo 7, verso 14 en dónde «Adonay» se expresa, según los eruditos mediante Esdras, impartiendo lo que ahora transcribo:

«…si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.»

En definitiva: Si como Iglesia del Señor nos humillamos corporativamente ante Él, lo demás lo hará Él con su autoridad y poder ilimitados.

Suscribe Marcelo G. (Para lo periodístico: Margal: conductor y realizador del programa COMO PEZ EN EL AGUA, que se emite los viernes a las 24:00 hs por la 93.5 FM «RADIO DEL PLATA ROSARIO»)