El gobernador Omar Perroti y el intendente de la ciudad, Pablo Javkin se vieron en vueltos en una ola de insultos, golpes, escupitajos cuando se encontraban dentro de la marcha por el crimen de Joaquín Pérez , que se desarrolló ayer en el Monumento a la Bandera.
Alrededor de 10.000 personas se reunieron para pedir por una mayor seguridad y obtener algún tipo de repuesta ante el asesinato del arquitecto Joaquín Pérez.
A mucha gente no le pareció ubicado que estuvieran los mandatarios en la marcha y aprovecharon el momento para criticarlos, insultarlos y pedirles por seguridad.
El hermano de Joaquín Pérez, asesinado por un hecho más de inseguridad en Rosario, , fue el encargado de la manifestación , sin ningún tipo de bandera políticas ni partidarias, solo para exigir justicia y una mayor seguridad. Para Leandro, que estuvieran Perotti y Javkin fue un “gesto de humanidad”, que representa una “luz de esperanza” y dijo: “Si llegaron hasta ahí es porque yo se los pedí y fue un gesto de humanidad, fueron sabiendo que iban a recibir esos insultos y agravios, pero no era el fin de la marcha”.
Javkin intentó calmar a la gente que le pedía por una mayor seguridad, pero no logro su cometido y tuvo que retirarse de la manifestación junto al gobernador.

Por otro lado ,Omar Perroti dijo que habían hablado con la familia de Joaquín y que se comprometieron a estar allí. «Las balas no solo mataron a Joaquín, sino que asesinaron a un montón de personas”, dijo Indiana, la esposa del arquitecto de 34 años.»





