En la primera asamblea del año, los trabajadoras de CONICET se reunieron para dar continuidad a los reclamos que sostienen los últimos meses. Repudiaron dichos y trascendidos y exigieron a la CGT un paro nacional. Marianela Scocco, investigadora de CONICET y delegada de ATE Rosario, habló sobre la preocupación por la falta de presupuesto, la caída del poder adquisitivo de los salarios y la incertidumbre sobre el futuro del organismo ante rumores promovidos desde el gobierno.
“Nuestros salarios han perdido el 30% de la capacidad adquisitiva y hay cargos de investigadores y personal de apoyo pendientes de efectivización”, denunció la investigadora. Y además, señaló el desfinanciamiento de becas, lo que agrava la situación de muchos trabajadores del sector.
A estos problemas estructurales se suma la preocupación por un posible decreto que modificaría radicalmente el funcionamiento del organismo. “Se habla de provincialización, es decir, que parte de las áreas de CONICET pasen a las provincias o a las Universidades Nacionales. También se menciona la unificación de algunas áreas con otros organismos como INTI e INTA», explicó la investigadora.

El temor ante estos trascendidos se ve amplificado por la falta de comunicación oficial. “Estamos en un marco de mucha incertidumbre. Se dan rumores y trascendidos, pero ninguna información concreta”, remarcó. En ese sentido, exigen una reunión con el director del organismo, Daniel Salamone, quien, según denuncian desde el organismo, «nunca en más de un año atendió a los y las trabajadoras de CONICET».
Otro de los puntos que generan preocupación es la posibilidad de eliminar la exclusividad en las condiciones de trabajo, lo que obligaría a los investigadores a buscar otros empleos para complementar sus ingresos. “Si se elimina ese ítem, bajaría considerablemente nuestro salario y ya no podríamos dedicarnos exclusivamente a la investigación. Esto llevaría a menores resultados y afectaría a la ciencia pública del país”, aclaró Scocco.
Los trabajadores dejaron en claro su postura: “Nos oponemos a cualquier reestructuración del organismo que atente contra la ciencia soberana y desde el Estado. Defendemos un modelo de ciencia para el pueblo y desde el pueblo, porque nosotros y nosotras también somos trabajadores del pueblo”.
Con una amplia convocatoria, la asamblea marcó el inicio de un duro año de lucha que, según advierten, estará signado por la resistencia a los recortes y la defensa de la investigación pública.
Entre los puntos principales tratados por la Asamblea, las y los trabajadores y trabajadoras repudiaron los dichos y trascendidos del gobierno sobre CONICET y los planes de desfinanciación y desguace, y la falta de respuesta ante pedidos de reunión con el directorio de CONICET.






