Este miércoles la Cámara de Diputados discutirá un proyecto de ley para declarar la educación como servicio esencial. ATE Rosario, Amsafe Rosario y COAD –docentes e investigadores/as universitarios/as en paro desde el lunes-, se manifestaron en Plaza Montenegro con un acto, música y olla popular.
En diferentes puntos del país se dieron protestas. Estatales y docentes rosarinos/as concentraron en la Plaza Montenegro. Hubo clase abierta, discursos y una olla popular para alimentar el espíritu colectivo en la mañana fría y soleada. Denunciaron que la apuesta oficial que viene de la mano de un proyecto de ley acordado por el PRO, la Libertad Avanza, la UCR, la Coalición Cívica y un sector del peronismo, apunta solamente a eliminar el derecho a la protesta y de huelga para las y los trabajadores, violentando incluso convenios internacionales de rango constitucional.
Lorena Almirón, secretaria general de ATE y CTAA consideró que, de instaurarse, la esencialidad no sólo significará peores salarios y condiciones educativas sino que “va a profundizar la precarización laboral, las situaciones que tenemos por el producto del pluriempleo”, al bloquear la posibilidad de acción de los sindicatos.

Juan Pablo Casiello, secretario general de Amsafe Rosario, apuntó al gobernador Maximiliano Pullaro como empleador y a sus similitudes con Javier Milei: “cree que todo se resuelve recortando salarios, recortando derechos y atacando a la universidad pública, a la educación pública todo el tiempo. En nuestro caso el gobierno nacional, porque se le ocurrió, nos robó el incentivo, que es una parte del salario, que está por ley obligado a cumplirlo y cortó una cantidad de planes nacionales en educación. También recortó otra obligación legal: la transferencia para cubrir el déficit de la caja de jubilaciones en nuestro caso de la provincia de Santa Fe. Lo que estamos enfrentando de la manera que podemos con los paros, con las movilizaciones, con actividades como ésta”.

A su turno, Federico Gayoso, secretario general de COAD, analizó que “el ataque no es solo hacia los trabajadores y las trabajadoras de las universidades nacionales. Sino que es un gobierno que le declaró la guerra abierta a todas las y los trabajadoras de nuestro país en beneficio de los grupos concentrados de la economía, de los dueños de los medios de producción. Hay una transferencia de recursos gigantesca, enorme lo que estamos viendo. Las universidades realmente estamos asistiendo a uno de los peores ataques, al menos en democracia, que hemos tenido presupuestariamente, salarialmente, simbólicamente”.

La esencialidad educativa se debate hoy en medio de un paro de docentes universitarios/as, con la menor inversión en política educativa desde 2005, con aumentos salariales que se ubican 55 puntos debajo de la inflación acumulada a julio. Cuando en el mes de abril se había licuado el presupuesto universitario en un 60% y se amenazaba privatizar la educación, una de las movilizaciones más masivas a nivel nacional le puso freno a la intentona y aparecieron los recursos –aunque a cuentagotas-. Lo que viene en todos los niveles educativos para defender el presente y el futuro del país, no será distinto.






