Los trabajadores municipales nucleados en ATE Rosario expresan su profunda preocupación por la situación salarial y condiciones de trabajo que están atravesando. El último aumento que consiguieron sumó un acumulado del 83% de los primeros 9 meses del año, mientras que la inflación durante ese período fue del 103,2% al 30 de septiembre. Es decir, ya perdieron una quinta parte del salario.
El sueldo mínimo garantizado para las y los municipales al mes de octubre, es de $240.000. Creen que el mismo resulta insuficiente y empobrece a la familia municipal de cara a un proceso inflacionario sin freno. Vale recordar que según el cálculo de la Junta Interna de ATE Indec, el salario mínimo en el mes pasado debió ubicarse en $494.000.
Si bien sería importante conseguir un incremento de un 15 % en septiembre (cobro sueldo de octubre) y un 15% en octubre (cobro sueldo de noviembre), como propone el STMR, consideran que el monto final es no sólo insuficiente sino desfasado.
Es preciso plantear que, sólo para no perder, necesitan los 20 puntos que ya se comió la inflación de septiembre y, sobre la base de esos veinte puntos arriba, debatir lo que sigue. Más considerando que el proceso electoral en Argentina imprime un alto nivel de inestabilidad y corridas inflacionarias en productos de consumo elemental. Por eso mismo, es preciso mantener abierta la mesa de negociación paritaria y su democratización.
Exigen actualización automática según la inflación y un bono de 60 mil para los municipales, la regularización del empleo precario en toda la municipalidad, actualización salarial urgente y pase a planta del personal contratado.





