Con un silencio absoluto de parte de las autoridades, se desarrolla la jornada de paro en el efector de Villa Gobernador Gálvez. Las condiciones edilicias y de trabajo son inaceptables: camas anuladas por goteras, deudas salariales, y destrato a “los únicos que sostienen la salud pública de esta ciudad”, dijo Eleonora Salvatierra, de la Junta Interna de ATE Rosario.
Tras realizar desobligaciones de una hora durante martes y miércoles, las y los trabajadores del Samco definieron ir a un nuevo cese de tareas este jueves. Los reclamos son tan básicos como históricos: pase a planta; pago de coordinaciones, a proveedores y horas extras; horas médicas para cubrir servicios; condiciones dignas de trabajo y edilicias; retroactivos a monotributistas no reconocidos. El diagnóstico es el mismo que meses atrás: “están vaciando el Gamen, que atiende a una población de 120 mil personas”.






