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Cayó promesa del ejecutivo rosarino: no llegan los colectivos 0 km y habilitan más unidades viejas

Debido a las demoras en la llegada de unidades cero kilómetro, el sistema de transporte de Rosario tiene en la calle coches viejos para poder garantizar las frecuencias. Mientras se define un nuevo aumento del boleto que lo llevaría a 120 pesos, la discusión por la calidad del servicio sigue álgida, ya que con la venia del municipio, Rosario Bus está intentando capear la crisis de la flota largando colectivos con 10 o más años de antigüedad, que a veces se rompen y otras son incómodos para los pasajeros.

De los 57 coches nuevos anunciados por el intendente Pablo Javkin llegaron 47, debido a la falta de entrega de las terminales en el marco de una macroeconomía tormentosa y de importaciones que entran a cuentagotas. La última tanda de 10 estaría pronta a llegar. Pero el anuncio viene desde marzo. No es una novedad ni es específico del rubro: la falta de insumos es un mal que afecta a muchas empresas y las carroceras no le escapan a esto.

Sin embargo, tratándose de un servicio público esencial, se deben tomar cartas en el asunto. En 2019, antes de la pandemia, la flota era de 792 coches, de las cuales 711 eran operativos y funcionaban simultáneamente en hora pico, y los otros 81 esperaban en los galpones de repuesto. Hoy hay 697 rodando y 55 de reserva, casi con la misma demanda. El objetivo es volver a estar en los 710, número de funcionamiento normal.

Por eso, cuando empezaron las clases y aumentó el número de pasajeros, el municipio le permitió a Rosario Bus que utilizara coches más viejos para mejorar las frecuencias mientras se espera que lleguen los nuevos. La prioridad es que haya más flota en la calle, mientras las quejas de usuarios por demoras en ciertas zonas y horarios siguen resonando.

Según medios de la ciudad, se trata de unidades modelo 2012 y 2013 que eran de la flota que ya tenía en la ciudad. En algunos casos, se trata de unidades viejas y maltrechas. Aunque la antigüedad no debería ser de por sí un impedimento, ya que los trolebuses brasileños llevan 29 años en servicio, es cierto que los coches viejos se rompen más y dejan huecos en la grilla. Además, un porcentaje de estos no cumplen con los requerimientos del pliego, que exige piso bajo con accesibilidad.

No es la única con problema para adquirir coches. Ante la imposibilidad de comprar, Movi hizo gestiones para sumar unidades por fuera de las cero kilómetro. La idea era alquilar colectivos de Azul S.A.TA, una empresa del mismo grupo de Rosario Bus que presta servicio en otras ciudades, la mayoría del Área Metropolitana de Buenos Aires. Pero el tema viene algo trabado porque tienen poca disponibilidad y aún no llegaron a Rosario.