El filósofo inglés del siglo XV John Locke plasmó el siguiente pensamiento:
«Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de la circunstancia.»
Lo que acabo de citar, me lleva a reflexionar lo que a continuación les comparto:
Todo ser humano, erráticamente o no, busca ser feliz.
De acuerdo a la sensatez o la insensatez de cada cual, la felicidad será algo banal, abyecto y efímero, en el primero de los casos, o algo sustentable en el tiempo en el segundo.
Básicamente, la felicidad está asociada con el placer.
El tal, se manifiesta en lo sensual, lo intelectual, lo lúdico y por último con lo que trasciende a este plano: lo espiritual.
El placer sensual, tiene que ver con el disfrute a nivel físico: la gratificación de los sentidos.
Está también el placer de disfrutar de un buen libro, una buena película, una obra de teatro, una melodía, un cuadro o una escultura.
Después está el placer que conlleva practicar algún deporte, una actividad como la pesca, la jardinería, la filatelia o la minusmática, por ejemplo.
También una fuente de placer son los viajes.
Postreramente, está el mayor de los placeres: un encuentro personal con Dios a través de Jesucristo.
Lo anterior, se evidencia en el Salmo 33, versos 20 y 21:
«Nuestra alma espera a Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
Por tanto, en él se alegra nuestro corazón, porque en su santo nombre hemos confiado.»
A diferencia de las demás fuentes de placer, la que acabo de nombrar es inagotable, porque los placeres a los que nos hemos referido son condicionados, pero este último tiene una connotación eterna.
Lo pretérito, hace que nuestro peregrinar por este planeta tenga un propósito y un destino trascendente y bendito.
Y al margen de lo que nos toque vivenciar tendremos paz espiritual y psíquica y la certeza de que el Creador, como dice Su Palabra, no va a permitir una prueba que no podamos soportar.(1Co.10:13)

Marcelo G. Margal: conductor y realizador del programa COMO PEZ EN EL AGUA, FACEBOOK: COMO PEZ EN EL AGUA CHARLAS VITALES



