La violencia no cesa en Rosario y las muertes se suceden cada día. Por eso, desde el Gobierno nacional decidieron tomar cartas en el asunto a ir a fondo. Ayer el presidente Alberto Fernández grabó un mensaje en video que se replicó desde Casa Rosada donde dijo que «Rosario nos necesita. Sé que sus fuerzas de seguridad son insuficientes para afrontar la solución del problema, por eso anunciamos el refuerzo de las Fuerzas Federales hasta alcanzar, en esta etapa, los 1.400 efectivos disponibles».
Este miércoles, se producirá el desembarco en la ciudad de 300 efectivos de las fuerzas federales, que se sumarán a los que ya están aquí, se llegará en esta etapa a 1.400 efectivos. Además, comenzarán a llegar soldados del Ejército Argentino. La presentación será en un acto desde las 9 en el departamento móvil 2 de Gendarmería con la presencia del propio ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández. Estarán además el gobernador Omar Perotti y el intendente Pablo Javkin.
Alberto Fernández anticipó que ordenó que el Ejército Argentino, a través de su Compañía de Ingenieros, participe «en la urbanización de barrios populares, acelerando tareas pendientes de ejecución».

Asimismo, anunció que este miércoles el gobernador Perotti «firmará con la Unidad de Información Financiera (UIF) el convenio para instalar una delegación en Rosario», de manera de «tener una mayor eficiencia en la lucha contra el lavado de activos, derivados entre otras causas, del narcotráfico».
El Presidente también recordó que el Gobierno nacional ya firmó con la provincia de Santa Fe» el Convenio de Colaboración y Cooperación Técnica del Renaper, que permitirá validar las identidades a través del Sistema de Identificación Segura con rapidez y celeridad en operativos de seguridad».
«También sumaremos rápidamente 600 cámaras de vigilancia con reconocimiento facial de última generación para la ciudad de Rosario», apuntó el mandatario.
En tanto, el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, se refirió a la situación en Rosario al afirmar que «no se puede sostener más» y que «hay que ir al hueso».

Para eso, dijo, se continuarán «profundizando» las tareas para detener «a aquellos que corresponda», en relación a quienes están detrás de la venta de estupefacientes y las amenazas mafiosas de los últimos días.
«Todas las semanas se revisa el mapa del delito y se distribuyen las zonas para estar atento. En este caso (el crimen de Máximo Jerez, de 11 años) no estaba en la zona de Gendarmería. Son situaciones que no se pueden sostener más y tenemos que ir con el cuchillo hasta el hueso», sostuvo el funcionario en declaraciones a la prensa.
«El esfuerzo que estamos haciendo es poder prestar un trabajo mucho más profundo» en Rosario, donde la venta de drogas y las amenazas narcos «lleva muchos años», agregó el funcionario nacional, a cargo de la cartera de Seguridad.



