Un nutrido grupo de rosarinos se convocó en plaza 25 de Mayo para pedir justicia en la tarde de este miércoles, desde donde marcharon a plaza San Martín, con carteles de Familiares y Víctimas de la Inseguridad, imágenes de la víctima y las consignas «Nos une el dolor» y «Justicia por Fernando».
«Fernando ese día no pudo gritar, nosotros gritamos por él y pedimos justicia por Fernando. Esos asesinos no merecen otra cosa que condena perpetua», destacaron los manifestantes.
Mientras tanto, el lugar donde el joven estudiante de abogacía fue asesinado, en la localidad bonaerense de Villa Gesell, ofició de santuario durante todo el día, para recordarlo con estampitas, flores, rosarios y cartas. Por la noche, el obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre, ofreció una ceremonia religiosa ante cientos de personas y desde un altar montado en la avenida 3, frente al boliche «Le Brique», donde pidió justicia por Fernando y paz para sus padres.
Precisamente, los padres de la víctima fatal encabezaron el acto de homenaje en Dolores, donde se desarrolla el juicio oral por el homicidio y que tiene a ocho rugbiers acusados.
«Sólo pido justicia para que Fernando pueda descansar en paz y nosotros tengamos un poco de paz en nuestros corazones», fue parte del desgarrador testimonio de Graciela Sosa, siempre acompañada de su marido, Silvino Báez.
Distintos homenajes se repitieron en diversos puntos del país. En el Obelisco porteño se vieron pañuelos blancos y carteles con fotos de Báez Sosa, en torno a un altar con velas en homenaje al joven asesinado.





