Desde que nacemos hasta que partimos de este mundo la vida es un desafío cotidiano.
Según sea nuestra edad, razón social, formación académica, entorno y genética, tendremos o no la actitud adecuada para enfrentar los desafíos que se van presentando cada día.
Una cosa es vivir en una zona favorecida de la ciudad y otra es hacerlo en una zona carenciada.
Una cosa es el conflicto de un niño o un adolescente y otro el de una persona adulta.
Dentro de la gente mayor de edad está el contraste en lo que enfrenta un profesional con respecto a alguien con poca o ninguna formación académica.
Después están los ancianos que merecen una mención especial en un mundo que por lo general los tiene relegados.
También están aquellos que son parte de las fuerzas armadas o de seguridad a cualquier nivel.
Por último, están los convictos, los enfermos mentales y los que están en situacion de vulnerabilidad. Por ejemplo: los que tienen una discapacidad, padres o tutores irresponsables, que abusan psíquica, física o sexualmente, que son adictos al alcohol o las drogas, o están en el delito.
Por lo tanto, según sea el porcentaje del compromiso de aquellos que tienen una medida de bienestar con respecto a los que no la tienen será el grado de equidad y estabilidad de una nación.
Marcelo G. Margal: conductor y realizador del programa COMO PEZ EN EL AGUA





