Ya entrada la noche, varios hinchas forzaron la entrada al Obelisco y subieron hasta la punta. Allí, uno de ellos salió por una de las ventanas y se paró. Quedó agarrado con solo un brazo mientras con el otro manipulaba el celular a 67 metros de altura.
Minutos más tarde la Policía de la Ciudad los bajó del Obelisco, pero cerca de las 23:30 volvieron a asomarse por las ventanas, según informó Clarín.
La última planta del Obelisco, construido en la Plaza de la República en 1936, está a 67,5 metros de altura. En su interior cuenta con una escalera con 206 peldaños. Subir hasta allí toma 15 minutos. La cima tiene un pararrayos, lámparas en cada abertura y una roldana para subir materiales.




