El retorno del torneo ucraniano fue hoy, en medio de la guerra con Rusia y tras un largo receso, con empate sin goles entre Shakhtar Donetsk y Metalist y con un protocolo particular por posibles amenazas de ataques.
Señaló Andréi Pavelko, presidente de la Asociación Ucraniana de Fútbol «Celebrar torneos de fútbol durante la guerra no tiene que ver solo con el deporte. Se trata de demostrar el coraje de nuestra gente, su espíritu indomable y su deseo de victoria».

Luego del receso de invierno y de una larga inactividad por el conflicto bélico, las autoridades ucranianas decidieron reiniciar la competencia. Los partidos se llevan a cabo a puertas cerradas y, en caso de que exista una amenaza de ataque en la inmediaciones, todos los estadios tendrán sirenas antiaéreas y bunkers incorporados para que los protagonistas puedan protegerse.
Solo fueron habilitados los estadios de Kiev, Lviv, Lutsk y Úzhgorod, por lo que varios equipos deberán mudar su localía, al tiempo que otros dos no participarán del certamen.
No fueron habilitados el Desna Chernihiv, cuya cancha ya fue atacada, y FC Mariupol, conjunto de la ciudad que fue tomada por el ejército ruso, que serán reemplazados por Metalist Kharkiv y Kryvbas Kryvvy Rig, ambos de la segunda división.

Los jugadores argentinos que estarán en Ucrania en el regreso del fútbol son el ex Independiente Domingo Blanco y el ex San Lorenzo Emiliano Purita, quienes llegaron al Dnipro para esta nueva temporada.
También el ex Vélez Fabricio Alvarenga continúa en Rukh Lviv tras haber arribado a mediados del año pasado y luego de no haber firmado con otro club durante el comienzo de la guerra, como sí lo hicieron Claudio Spinelli, Francisco Di Franco y Gerónimo Poblete.
Así se vivió la vuelta del fútbol profesional en Ucrania. Tribunas vacías y las palabras previas del presidente Zelenski para el partido entre el Shakhtar Donetsk y el Metalist 1925. Empataron 0-0pic.twitter.com/Kcbl8G99jq
— Nicolás Oyarzún (@nicolasoyarzun1) August 23, 2022




