Luego, ya en diálogo con los medios presentes en el lugar, el ministro confirmó que había “intimado” a los camioneros porque estaban cometiendo un “delito” y, cuando fue consultado sobre cómo haría para mover la cantidad de vehículos que formaban parte de la protesta , sostuvo: “Quedarán secuestrados, los llevaremos de a uno… La Argentina necesita un orden. Los terminaré de sacar mañana a las 5 de la mañana”.
Encendido, Berni pidió respetar el derecho de los trabajadores que intentaron cruzar por esa vía y se vieron imposibilitados, además de especificar que tenía una orden judicial. “El planteo lo hacés en la banquina, tenés cinco minutos, en la ruta ningún planteo”, lanzó contra el líder del corte y añadió: “No te estoy amenazando, te estoy diciendo lo que voy a hacer. Voy a llevarlos detenidos por el desorden. Te quedan tres minutos, flaco. ¿Vas a seguir haciendo show? Andá y sacá los camiones, apurate que te queda poco tiempo”.
Siempre en la misma postura, el ministro insistió con que se llevaría secuestrados los camiones “uno por uno” y dijo que llegó en ese momento, cerca de las ocho, porque se encontraba camino a Junín cuando se enteró de lo ocurrido a través de la Policía. “Nosotros actuamos cuando tenemos que actuar, hay un corte, vine y estoy desalojando”, sostuvo.
Contó, también, que su perra lo acompaña en su rutina. “Está conmigo todo el día”, dijo sobre ella, a la que intentó tranquilizar en varias ocasiones.
La llegada del ministro con la Policía hizo su efecto porque, pasados los cinco minutos, los uniformados avanzaron sobre la calzada y los camiones comenzaron a moverse hacia las banquinas, con lo que también el tránsito retenido empezó a fluir.
Una vez que se levantó el corte, el ministro aseguró que se sentaría con los camioneros para ver de qué manera colaborar y ser “un instrumento” para resolver el conflicto que los llevó a tomar la medida de fuerza.
“Mi función es normalizar, como lo he hecho en este momento. Ahora voy a ser un instrumento para allanarles una vía de comunicación y que puedan entender de qué manera solucionar el problema. Bajo extorsión, conmigo nada”, dijo Berni, quien también aseguró que tanto Kicillof como Donofrio “entienden el problema” y que apostarán a “las acciones necesarias para que puedan encontrar un canal de diálogo”.
Sin embargo, insistió: “Eso no justifica que tengan que complicarle la vida a cientos de trabajadores. La autopista Buenos Aires-La Plata es la columna vertebral de comunicación entre el sur de la provincia y la Capital”.
Fiel a su estilo, cuando le preguntaron cuál era la fuerza que actuó sobre ese tramo, el ministró deslizó: “El poder de convencimiento”.
Unos minutos después, indico que no siempre los conflictos se resuelven de esta manera ya que a veces hay impedimentos judiciales o el accionar de los efectivos podría poner en riesgo la vida de terceros. Convencido de que el país necesita “un orden y un rumbo”, Berni lanzó: “La Argentina no soporta más este cambalache”.
Y volvió a referirse a su perra Bona: “La perra anda conmigo para todos lados, usted viene a mi oficina y está mi perra. Cuando voy a una reunión, me espera en el auto. Está entrenada”.