Daniel Mateo Bommer de 25 años, fue condenado este lunes a 11 años de prisión efectiva por su participación secundaria en el homicidio de Lorenzo “Jimmy” Altamirano y por integrar una asociación ilícita investigada en Rosario. La sentencia fue dictada en el Centro de Justicia Penal, donde el juez de primera instancia Fernando Sosa homologó un procedimiento abreviado presentado por los fiscales Anabel Cerutti y Franco Miatello y aceptada por la defensa. La acusación vinculó a Bommer con una organización que, según la Fiscalía, buscaba ampliar su control territorial y administrar negocios ilícitos en distintos sectores de la zona oeste de Rosario
Bommer fue condenado por asociación ilícita, en carácter de miembro, en concurso real con homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, en concurso ideal con amenazas coactivas calificadas por el uso de armas y por ser anónimas, en carácter de partícipe secundario.
La pena establecida fue de 11 años de prisión efectiva, la cual incluye una condena previa de un año y seis meses dictada por la Justicia Federal por tenencia simple de estupefacientes
Altamirano fue asesinado el 1 de febrero de 2023, después de ser secuestrado en la vía pública y trasladado hasta las inmediaciones del estadio de Newell’s. Según la acusación fiscal, un Renault Sandero negro que había sido robado previamente fue utilizado para trasladar a la víctima. La investigación estableció que Altamirano fue obligado a subir al vehículo en inmediaciones de 27 de Febrero e Iriondo y posteriormente llevado hasta la zona del estadio, donde fue asesinado.
De acuerdo con la reconstrucción incorporada al expediente, el ataque ocurrió alrededor de las 22.45 en inmediaciones de avenida Morcillo al 2000. La víctima recibió tres disparos de arma de fuego calibre 9 milímetros y murió en el lugar.
La Fiscalía sostuvo que el homicidio fue utilizado dentro de una disputa entre grupos que buscaban controlar negocios vinculados a una barra de fútbol
En particular, la Fiscalía señaló que Bommer mantuvo comunicaciones con Alexis Romero y Pablo Nicolás Camino durante las horas previas al homicidio de Altamirano. Para los investigadores, esos contactos fueron parte de la coordinación del ataque
La acusación también sostuvo que Camino habría impartido instrucciones desde el penal federal de Rawson, en Chubut, mientras que otras personas tuvieron intervención directa en el secuestro y asesinato.
Según la Fiscalía, la organización atribuida a Pablo Nicolás Camino tenía como objetivo ampliar su poder territorial y controlar negocios ilícitos en sectores como Barrio Godoy, Villa Nueva, Villa Urquiza y Belgrano, en el oeste rosarino. La acusación incluyó distintos hechos violentos y delitos contra particulares e instituciones, entre ellos amenazas, homicidios, abusos de armas, tenencia y portación de armas, usurpaciones y hechos vinculados con funcionarios públicos.






