El jueves 17 más de treinta espacios gremiales locales, nacionales e internacionales, se reunieron en ATE Rosario para debatir sobre “Salud laboral, ajuste y resistencia sindical”.
Hubo un panel de apertura, talleres y trabajo en comisiones. Compartimos las conclusiones.

Pisando las seis de la tarde Julia Campos, de la Campaña Fuerzas del Trabajo (FDT); Julia Soul, del Taller de Estudios Laborales (TEL) y de la FDT; y Oscar Martínez también del TEL, guiaron las dinámicas de taller y comisiones, puntearon lo surgido del encuentro.
“Hay que tener fuerza propia para construir estrategias, que tiene que ser inteligente y previsora de lo que vendrá del otro lado”, aclaró Campos. En ese sentido también apareció el desafío que encarna que a la patronal no le importe la acción gremial, como es en el caso actual en el ámbito estatal y educativo. “Tenemos que construir legitimidad en el lugar de trabajo y con la comunidad”, definió.
Además es una dinámica asociada al control de les trabajadores y “termina impactando en el modo de hacer tareas ya que la lógica impersonal, algorítmica, digital, nos coacciona a seguir determinados circuitos, ritmos, suspende interacciones interpersonales”. La intensificación del trabajo, los nuevos puestos y modalidades de control y evaluación acentúan además los niveles de competencia entre compañeros y compañeras, rompiendo lazos de solidaridad. “Las dinámicas estandarizadas dificultan los trabajos específicos, generando más problemas de lo que solucionan”, sostuvo Soul.
Con este panorama aparece la dificultad también de identificar a los empleadores, lo que problematiza aún más la defensa de derechos elementales. Frente a ello aparecen las estrategias sindicales, estando en el primer nivel “construir conocimiento desde nuestra perspectiva, rastrear qué pasa en otros lugares del mundo, qué estrategias funcionan. Nada nos ocurre solo a nosotros, ni solo acá”.
Oscar Martínez fue quien ordenó la Comisión Salud mental y condiciones de trabajo. Una muy concurrida y con experiencias desgarradoras. “Hay un deterioro de la salud mental intensificado”, definió. Se habló allí de suicidios, incluso llegando al caso de una niña de quinto grado escolar. Los consumos problemáticos son otro síntoma de un “sufrimiento anímico brutal masificado”.
La actividad fue convocada por la Fundación Rosa Luxemburgo, ATE Rosario, CTA Autónoma Rosario, COAD (docentes de la universidad), SOEAR (industria aceitera), SACRA Santa Fe (casas particulares).




