Elizabeth Murta es una voluntaria brasileña de 70 años que acumula experiencia en Juegos Olímpicos, Sudamericanos y Panamericanos, y espera “volver a esta ciudad en 2029”.
Sobre su primera experiencia en Brasil, recordó que cuando vio “a jóvenes atletas con discapacidades competir con pasión y garra, me abrió los ojos», y añadió: «Ser voluntaria en los Paralímpicos fue una experiencia que marcó mi vida. Quedé maravillada porque uno siempre le reclama cosas a la vida, y ahí observé muchas discapacidades. Todo eso me motivó a ver la inclusión e hizo que quiera seguir ayudando en los diferentes juegos”.
Y con orgullo detalló: “Luego de Río decidí ir a otros juegos como los de la Juventud en Buenos Aires 2018 y los Panamericanos de Lima 2019. En 2023 estuve en el Mundial de gimnasia en Río de Janeiro y además en Santiago (Chile) en los Panamericanos; también en el ciclismo paralímpico de Río, en el Mundial de Canotaje, en Panamá y en Paraguay 2025. Y ahora estos Suramericanos”.
Sin embargo, lo que más le ha llenado de emoción es su actual experiencia en Rosario, donde está abocada dentro de la estructura del Fan Fest. Murta remarcó una y otra vez el disfrute que le genera la calidez de esta ciudad y su gente. “Estoy encantada con estos Juegos, pero en especial con Rosario por varios motivos”, deslizó.
«La concentración de actividades en el Parque Independencia, la participación de las familias, las escuelas, y la alegría de los adultos mayores y niños, asi como ver colegios especiales que recorren los espacios, me conmueven y dan placer a la vez», sostuvo, y afirmó con entusiasmo: “Todo eso me genera mucha alegría y es algo hermoso como sociedad. Parece que todos están participando de estos Juegos”.
Su interacción con las y los rosarinos también resultó ser una experiencia enriquecedora desde lo personal. “Hice amistad con Alejandra, a quien conocí en el golf, y luego me llevó a recorrer los bellos lugares de la ciudad. El rosarino es además muy alegre y receptivo”, destacó con profundo cariño y agradecimiento.
“Agradezco a Dios por poder disfrutar de todo esto y quiero volver a Rosario en 2029. Mi familia vibra conmigo”, cerró ilusionada y ofrendando una tierna sonrisa Elizabeth, la brasileña que dejará estos juegos siendo una rosarina más.




