Atletas de distintas nacionalidades destacaron la calidez y la pasión de rosarinas y rosarinos, así como los escenarios de primer nivel que hay en la ciudad para el evento.
La delegación uruguaya, por ejemplo, encuentra en estas latitudes un reflejo de su propio suelo. Sea por sus costas, clima y hasta las mismas costumbres, les genera un vínculo especial y un sentimiento de familiaridad que valoran profundamente en estos Suramericanos.
Otro punto a destacar es que varios atletas descubrieron que Rosario, que tiene su corazón muy dedicado a estos Juegos, es a su vez una ciudad que recibe a todas y todos los turistas con los brazos abiertos.
Por eso es que muchas delegaciones expresaron su sorpresa al conocer la belleza de la ciudad y al ver cómo son tratados por el público cuando tienen la chance de mezclarse con ellos, sea en el Fan Fest como en los escenarios deportivos.
Todos destacan que, pese a que están muy concentrados en la Villa Suramericana, esta ciudad ofrece una variedad de atractivos y lugares para disfrutar al máximo. Las y los deportistas remarcan y resaltan la calidez y pasión de rosarinas y rosarinos.
Comentan con sorpresa y cierta gratitud la energía que se vive en cada competencia y encuentro deportivo. Pero hay más. Uno de los escenarios que más les impresionó a los atletas es el imponente escenario montado en el Monumento a la Bandera.
Los pelotaris de pelota vasca resaltaron la magnitud y belleza del espacio. No dudaron en calificarlo como un lugar emblemático y único. De hecho, la comitiva de Venezuela no dudó en calificarlo como “el mejor lugar de la competencia”, destacando su innovación y atractivo visual.
Bolivia y Perú también expresaron su satisfacción por lo bien organizado y lo hermoso que lucía todo, resaltando la calidad de la infraestructura.
En realidad, desde hace varios días, deportistas de diversas disciplinas y países manifestaron la alegría que sienten por vivir estos Juegos en esta ciudad, que catalogan como pasional y muy receptiva.
Claro que la combinación de escenarios de alto nivel, sumado a la calidez natural de la gente y la enorme pasión que demuestran en estos Juegos hacen de Rosario un lugar que ya dejó una huella indeleble en las y los atletas extranjeros.





