Agentes de Control del municipio actuaron rápidamente a partir de la denuncia de varios vecinos por ruidos molestos. Además, el lugar estaba en pésimas condiciones de seguridad e higiene.
En el lugar había unas 40 personas, que fueron desalojadas sin grandes inconvenientes. El propietario deberá responder ahora ante el Tribunal de Faltas, que establecerá las sanciones correspondientes.
«Seguiremos actuando con inmediatez y firmeza ante este tipo de situaciones, que son inadmisibles ya que alteran la convivencia y representan un enorme riesgo para las personas que estaban en el lugar», destacó el secretario de Control, Diego Herrera.




