La Intersindical Rosario realizó este jueves un acto en la sede del Sindicato de Luz y Fuerza para expresar su rechazo al proyecto de Ley de Tierras impulsado por el Gobierno nacional y ratificar su oposición a una eventual reforma laboral que, según sostienen, implicaría una pérdida de derechos para los trabajadores.
La convocatoria se desarrolló en un contexto de fuerte debate político por el avance de distintas iniciativas legislativas en el Senado y reunió a representantes de organizaciones sindicales que manifestaron una postura común frente a las políticas económicas del Ejecutivo nacional.
Durante la actividad, los dirigentes sindicales advirtieron sobre el impacto que, a su entender, tienen las medidas de ajuste en la economía y en las condiciones de vida de la población. En un comunicado conjunto, señalaron que la Argentina atraviesa «una profunda crisis social y económica», caracterizada por el deterioro de los salarios, las jubilaciones, el empleo y la producción, mientras que «la riqueza se concentra en unos pocos y crece el endeudamiento de los hogares».
Bajo la consigna «En defensa de nuestra tierra, contra la ley de extranjerización y la venta de nuestra Patria», la Intersindical sostuvo que la movilización también buscó visibilizar la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y el impacto de la situación económica sobre las familias argentinas.
En ese marco, las organizaciones gremiales reafirmaron su compromiso con la defensa del trabajo, la producción, la soberanía nacional y la justicia social. Asimismo, rechazaron cualquier iniciativa de reforma laboral que implique flexibilización, pérdida de derechos o un debilitamiento de la negociación colectiva.
Otro de los puntos centrales del documento estuvo vinculado a la defensa de los recursos estratégicos del país. Los sindicatos expresaron su rechazo a cualquier intento de extranjerización de la tierra y de los bienes naturales, al sostener que «la tierra, el agua, el río Paraná, la energía, el litio, los minerales y los puertos deben estar al servicio del desarrollo nacional y no de intereses especulativos».
El pronunciamiento concluyó con un llamado a la unidad del movimiento obrero y una serie de consignas que sintetizaron la posición de la Intersindical: «No a la reforma laboral», «Salarios dignos ya», «La Patria no se vende, la Patria se defiende» y «Viva la unidad del movimiento obrero».
Con esta convocatoria, la Intersindical Rosario volvió a posicionarse en defensa de los derechos laborales y de la soberanía sobre los recursos nacionales, en momentos en que el Congreso debate proyectos que consideran trascendentales para el futuro del país.

Lorena Almirón, secretaria general de ATE Rosario, destacó la masiva participación en la movilización y aseguró que la convocatoria superó las expectativas.
«Estamos participando de una marcha multitudinaria. Desde el comienzo fue muy numerosa y hoy estamos aquí para expresar nuestro repudio a estas iniciativas. Entendemos que la defensa del territorio nacional ya está garantizada por la Constitución Nacional, por lo que no debería impulsarse una legislación específica que ponga ese principio en discusión.
Si bien el Gobierno nacional retiró el proyecto de Ley de Tierras, hoy se tratarán otras iniciativas que consideramos regresivas, como la Ley de Manejo del Fuego, la reforma de la Ley General de Sociedades y los proyectos vinculados al extractivismo. Por eso estamos diciendo ‘no’ a estas propuestas, en una jornada con radio abierta y la participación de organizaciones sociales, sindicales y referentes de distintos sectores, que explicaron cómo estas medidas impactarían en la vida cotidiana de todos los argentinos.
Queda demostrado que cuando el pueblo se moviliza y sostiene una consigna de manera colectiva, es posible frenar este tipo de iniciativas.
La consigna central de esta jornada es que las Islas Malvinas son argentinas y que el resto del territorio nacional también debe ser defendido. Con esa convicción marchamos hoy. Esperamos que esta expresión popular tenga su correlato en el Congreso y advertimos a los senadores que, si deciden votar en contra de los intereses del pueblo, deberán hacerse responsables de esa decisión ante la sociedad.»





