“AMAP ROSARIO, ES EL EJEMPLO VIVO DEL POTENCIAL DE LAS PERSONAS CUANDO SE LAS ACOMPAÑA Y AYUDA A SUPERARSE”
Así lo destacó Pablo Cerso, el Director Ejecutivo de la ONG Rosarina que este mes cumple 30 años trabajando en el Barrio Bella Vista Oeste con más de mil familias. Te contamos breves historias de superación personal que fueron y son parte de AMAP.
En momentos en que la pobreza afecta a casi seis millones de niños menores de 14 años, existe en la ciudad un grupo de personas que acompaña a la población desde hace tres décadas para lograr un futuro mejor. AMAP Rosario es también conocida como Casa de Luxemburgo, y este mes cumple 30 años trabajando en Rosario para mejorar el futuro de niños, jóvenes y adultos. A través de cinco casas, la ONG ayuda a más de 1000 familias de zona oeste y alrededores.
“En una época en que los índices de pobreza y desempleo se agravaron con la pandemia y más del 54% de los niños en Argentina son pobres, AMAP se enorgullece de contar casos exitosos de superación personal entre sus beneficiarios a lo largo de estos 30 años de trabajo solidario”, resaltó Pablo Cerso, el Director Ejecutivo de la ONG.
La ONG rosarina acompaña a los niños desde muy temprana edad. Los chicos ingresan al jardín de infantes de la institución con 2 años, donde además de recibir educación inicial reciben diariamente desayuno y almuerzo. Al terminar la salita de 5 años pueden continuar participando de las actividades de la Biblioteca y Club de Jóvenes de AMAP, que cuenta con numerosos talleres, actividades culturales y recreativas, además de clases de apoyo escolar. Existe también un departamento de becas que acompaña el trayecto escolar de los niños y jóvenes hasta que finalizan sus estudios terciarios o universitarios.
Cerso, que también se inició en AMAP como participa desde sus inicios y hoy es el principal referente de la Comisión Directiva, citó: “Entre los casos más emblemáticos de AMAP Rosario está el de Alejandro M. un jóven de 28 años que comenzó en la salita de 2 años del jardín Cariñito, luego fue becado y actualmente está terminando de cursar la carrera de Odontología en la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Alejandro fue recientemente sumado a la Comisión Directiva de la ONG, que incorpora a sus beneficiarios al equipo de trabajo para continuar la tarea solidaria”.
Los adultos que se acercan a AMAP también encuentran oportunidades para su superación personal. Desde un Centro de Alfabetización para Adultos hasta un Centro de Capacitación Laboral en Oficios, del que egresan por año más de 250 personas que aprenden cocina, panadería, costura, electricidad, instalación de aire acondicionado, entre otros oficios.
Finalmente, la ONG afianza su compromiso con la niñez teniendo a cargo un Centro Residencial para niños que debieron ser separados de sus familias bajo medidas de protección excepcionales por haber sido vulnerados sus derechos. Este Centro cuenta con 10 plazas para niños de entre 3 a 8 años, que viven allí las 24 horas. Se atienden todas sus necesidades, trabajando para la posterior reinserción en una familia. Un gabinete social interdisciplinario atiende también los casos más complejos detectados entre las familias que participan de las 5 casas.
Al respecto, Cerso reflexionó: “Con 30 años de trabajo ininterrumpidos y un equipo de más de 50 personas entre empleados, colaboradores y profesionales, AMAP Rosario es un ejemplo vivo del potencial de las personas cuando se las acompaña y ayuda a superarse, y a la vez demuestra la importancia de la solidaridad para construir una sociedad mejor, más aún en tiempos tan difíciles como los actuales”.
¿CÓMO ES EL TRABAJO DE LA ONG?
AMAP trabaja de manera articulada con el Estado municipal, provincial y nacional, con otras ONGs, empresas y particulares, para construir una gran red de contención, sumamente necesaria en estos tiempos de enorme desprotección. Desde 2017 emprendió una alianza con la ONG Tierra de Hombres Luxemburgo con la que lleva adelante un importante proyecto que tiene como objetivo fortalecer las cinco casas solidarias ubicadas en zona oeste.
MÁS CASOS DE SUPERACIÓN PERSONAL
– Hernán N, 28 años. Becado desde el año 2003 al 2018. Se le otorgó una beca por estudio desde sexto grado hasta recibirse como Licenciado en Kinesiología y Fisiatría. Hoy se encuentra trabajando como fisiatra.
– Diana F, 25 años. Es becada desde sexto grado (año 2007). Actualmente cursa la carrera de Contadora Pública (cursando 3° y 4° año), consiguió su primer empleo (en Razzini Materiales), gracias a la articulación entre AMAP y el programa Escalar de la ONG Fonbec.
– Pablo A. fue alumno, luego profesor del Centro de Capacitación Laboral y ahora es encargado de mantenimiento de las 5 sedes.
– Claudio M. fue becado y luego profesor de electricidad del Centro de Capacitación Laboral. Hoy es miembro de la Comisión Directiva.





