El secretario general del Sindicato de la Alimentación y de la CGT Rosario cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional, alertó por la caída de la actividad industrial y convocó a reforzar la organización sindical para enfrentar el deterioro del empleo.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) y referente de la CGT Rosario, Miguel Vivas, expresó su preocupación por la situación que atraviesa la clase trabajadora y aseguró que el actual contexto económico está generando un fuerte impacto sobre la producción, el empleo y el consumo.
En ese marco, sostuvo que el Gobierno nacional impulsa políticas que afectan directamente a los trabajadores y advirtió que el malestar se extiende a distintos sectores de la economía.
«Hoy hay un malestar general. Los comercios no venden, están cerrando y las industrias se están fundiendo. Muchas empresas tienen problemas para comercializar sus productos, reducen personal y eso va a generar aún más desocupación», afirmó.
Frente a ese escenario, Vivas consideró que la CGT debe profundizar su participación en la defensa de los derechos laborales y promover acciones que reflejen el descontento social.
«Creo que la CGT tiene que empezar a analizar qué hacer y movilizarse. Ya no se trata solamente de la reforma laboral, sino de un conjunto de medidas que perjudican a los trabajadores. Lo que tenemos que fortalecer es la unidad para enfrentar este plan económico», señaló.
Preocupación por la industria alimenticia
Aunque remarcó que la industria de la alimentación suele ser uno de los sectores que más tarda en resentirse durante las crisis, el dirigente aseguró que actualmente también atraviesa un panorama complejo.
Según explicó, numerosas empresas buscan reducir sus planteles debido a la caída del consumo interno y al incremento de las importaciones, situación que, a su entender, afecta la producción nacional.
«Estamos viendo empresas que intentan reducir personal por la baja en las ventas y otras que también sufren el impacto de los alimentos importados, que están haciendo mucho daño a la industria nacional», indicó.
En ese sentido, remarcó que la defensa de los puestos de trabajo está estrechamente ligada a la protección de la producción local.
«Nuestra obligación es con los trabajadores, pero también con la industria. Si no hay industria, no hay trabajadores. Por eso debemos actuar en defensa de la producción nacional», expresó.
Una CGT con mayor presencia
Consultado sobre el nuevo perfil que adoptó la CGT Rosario, Vivas destacó el compromiso de la actual conducción para acompañar los conflictos y reclamos de los distintos gremios.
«Para eso la gente nos elige. Tenemos la responsabilidad de que la CGT funcione y de defender los derechos de los trabajadores», afirmó.
Asimismo, reconoció que la central obrera rosarina aún no fue normalizada institucionalmente por la CGT nacional, aunque sostuvo que esa situación no impide desarrollar una agenda de trabajo conjunta.
«Hace muchos años que la CGT Rosario no funcionaba y todavía no está normalizada, pero eso no significa que no podamos luchar contra este plan económico. Hoy más que nunca debemos fortalecer la unidad del movimiento obrero y de todos los gremios de Rosario para defender el trabajo y los derechos de los trabajadores», concluyó.






