En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se reunió el Congreso Nacional Ordinario de Delegados de la Unión Docentes Argentinos (UDA), donde se exige la urgente convocatoria a la Paritaria Nacional Docente, “ámbito institucional indispensable para discutir mejores condiciones salariales y laborales, financiamiento educativo y políticas educativas orientadas al fortalecimiento real del sistema educativo nacional”, señalaron en un comunicado.
El comunicado del gremio docente agregó: “Advertimos que sin inversión educativa suficiente no hay igualdad de oportunidades, no hay justicia social y no hay futuro posible para la educación pública”.
Por eso, “sostenemos la necesidad de incrementar la inversión educativa para garantizar infraestructura escolar segura y adecuada, equipamiento tecnológico, conectividad, materiales pedagógicos y condiciones dignas para enseñar y aprender en todo el territorio nacional”.
En el Congreso se consensuó que, la escuela pública “no puede seguir funcionando únicamente sobre el esfuerzo de la docencia y de la comunidad educativa”.
Por eso, “Reafirmamos la importancia del fortalecimiento de la formación docente continua, gratuita y en servicio, como herramienta fundamental para el desarrollo profesional y para la mejora permanente de la calidad educativa”.
Asimismo, se exigió la consolidación de escuelas seguras, libres de violencia y con equipos interdisciplinarios que acompañen las complejas realidades que atraviesan las comunidades educativas.
Se reafirmó que una educación pública de calidad requiere “financiamiento suficiente, diálogo social, participación democrática y respeto irrestricto por los derechos de las y los docentes”, sostuvieron desde COAD.
“La docencia argentina no renuncia a sus derechos – continuó el parte – y no permanecerá en silencio frente a aquellas políticas que desconozcan el valor social, pedagógico y humano de quienes sostienen cada día la educación pública”.
“No se concibe, en ningún país que aspire seriamente al desarrollo, que la política educativa sea diseñada de espaldas a las y los docentes”, agregó.
Por último, el comunicado marcó: “Quienes todos los días sostienen las aulas, interpretan las necesidades de las comunidades educativas y garantizan el funcionamiento real del sistema educativo deben ser escuchados, respetados y convocados a participar en las decisiones que definen el presente y el futuro de la educación argentina”.






