La intervención fue realizada por la Secretaría de Control, a través de Protección Animal y Control Urbano. En uno de los casos la perrita presentaba notorios signos de desnutrición.
La otra intervención se realizó en barrio Empalme Graneros. En este caso, el operativo involucró a un cachorro que estaba a la intemperie y atado. Fue retirado y también atendido inmediatamente en el Imusa. Por estas horas ya está en proceso de adopción definitiva.
El secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera, destacó la importancia de la participación ciudadana para detectar este tipo de situaciones. “Seguimos trabajando para dar respuesta a cada denuncia y proteger el bienestar de los animales en nuestra ciudad. Cuando los vecinos se involucran y alertan sobre casos de maltrato o abandono, nos permiten actuar rápidamente y evitar que estas situaciones se agraven. Nuestro compromiso es garantizar el cumplimiento de la normativa vigente y promover una convivencia basada en el respeto hacia los animales”, sostuvo.
Por su parte, la titular del Área de Protección Animal, Sabrina Latino, remarcó la necesidad de fortalecer el cuidado responsable. “Detrás de cada rescate hay un trabajo coordinado de inspección. Estos animales ya comenzaron ahora su recuperación. Es fundamental que la comunidad comprenda que tener un animal implica responsabilidades permanentes vinculadas a su alimentación, salud, resguardo y bienestar”, señaló.
Desde el municipio recordaron que las denuncias por maltrato, abandono o situaciones que comprometan la integridad de animales pueden realizarse a través de los canales oficiales de atención ciudadana, como la línea gratuita 147.





