Enfocado en la aplicación de las sanciones no pecuniarias del nuevo Código de Convivencia, y en la prevención de siniestros viales, el ex director de Tránsito entrará en funciones inmediatamente
El nuevo esquema apunta a articular controles con campañas de concientización, acciones educativas y mecanismos alternativos a la sanción económica, como trabajos comunitarios, en línea con una estrategia que combina control y formación para generar cambios de conducta sostenidos.
Se trata de generar condiciones para el encuentro, los acuerdos y la convivencia, a partir del respeto por los demás, por uno mismo y por una ciudad fundada en ese mismo valor.
“La norma por sí sola no alcanza para generar convicción; por el contrario, puede resultar insuficiente si no está acompañada por políticas activas. En ese sentido, las acciones educativas, de formación y de reinserción estarán orientadas a la internalización de buenas prácticas y conductas adecuadas a la realidad que atravesamos”, destacó Adda.
“El objetivo es claro: construir una comunidad que reconozca el espacio público como un lugar compartido, que es de todos, y que debe sostenerse desde el respeto, la solidaridad y la convivencia”, finalizó.





