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Marcela Prado, la empresaria argentina premiada en Miami que impulsa el vínculo entre dos países

Una historia de esfuerzo, reinvención y perseverancia vuelve a poner en lo más alto el talento argentino en el exterior. Marcela Prado, empresaria rosarina radicada en Estados Unidos desde hace más de dos décadas, fue distinguida recientemente en Miami por su trayectoria y su impacto en la comunidad internacional.

El reconocimiento fue otorgado por el World Trade Center de Miami, una de las instituciones más relevantes en materia de comercio global, que desde hace 22 años premia a cinco mujeres destacadas por su liderazgo, legado y aporte al desarrollo económico. La ceremonia se realizó en el icónico hotel Biltmore de Miami, donde Prado recibió la distinción con orgullo y emoción.

“Es un honor muy grande. Este premio reconoce a mujeres que generan impacto en la comunidad y trabajan en el comercio internacional. Para mí fue muy importante”, expresó.

De Rosario al mundo

La historia de Marcela Prado es también la de miles de argentinos que emigran en busca de oportunidades. Hace 26 años llegó a Miami con un objetivo claro, aunque con un camino incierto. En Argentina se desempeñaba como secretaria en el Tribunal de Faltas de Rosario, pero en Estados Unidos debió reinventarse desde cero.

“Tuve que repartir flyers, cuidar niños, trabajar en McDonald’s limpiando baños. Ser inmigrante no es fácil, pero todo ese aprendizaje hay que tomarlo desde la gratitud”, recordó.

Esa experiencia marcó el inicio de un recorrido que la llevaría a consolidarse como empresaria. Hoy dirige Avey Group Shipping, una compañía de logística internacional con casi 20 años de trayectoria, especializada en mudanzas y comercio global.

Un puente entre Argentina y Estados Unidos

La empresa comenzó gestionando mudanzas de argentinos que regresaban al país, pero con el tiempo expandió sus servicios hacia la carga comercial internacional.

“No es solo mover cosas. Nosotros llevamos sueños e ilusiones de quienes decidieron volver”, explicó Prado, quien remarcó que en el último tiempo volvió a crecer el flujo de argentinos que retornan.

Actualmente, su compañía trabaja en transporte aéreo, marítimo y terrestre, conectando distintos puntos de Estados Unidos con Argentina. Además, desarrolló una estructura de consultoría para facilitar el desembarco de empresas en el mercado norteamericano.

“Ofrecemos lo que se conoce como ‘soft landing’, es decir, ayudar a emprendedores e inversores a instalarse con todo en regla, desde la logística hasta la parte migratoria”, detalló.

El desafío de emigrar

A lo largo de la entrevista, Prado hizo hincapié en las dificultades que implica comenzar de nuevo en otro país, pero también en las oportunidades que ofrece.

“Estados Unidos es un país de oportunidades, pero hay que venir con la mentalidad de trabajar. Nada es fácil ni barato”, sostuvo.

También destacó la capacidad de adaptación de los argentinos como una de las claves del éxito: “Tenemos ese gen de reinventarnos, de buscar oportunidades y salir adelante”.

Redes de apoyo y liderazgo femenino

Además de su rol empresarial, Prado impulsa espacios de contención y desarrollo para mujeres migrantes. Hace más de 13 años creó “Mujeres Argentinas de Florida”, una comunidad que hoy reúne a más de 2.000 integrantes.

El objetivo es generar redes de apoyo, acompañamiento y conexión entre compatriotas en el exterior. A partir de esa experiencia, también fundó “Mujeres Latinas Unidas”, una organización que trabaja en proyectos sociales, capacitaciones y acciones solidarias.

“Cuando una mujer necesita ayuda, ahí estamos. Somos como bomberos, acudimos donde haga falta”, explicó.

Asimismo, forma parte como directora de la Cámara de Comercio Argentina Americana, donde promueve el networking y la vinculación entre empresarios de ambos países.

El valor de no bajar los brazos

Pese al reconocimiento internacional, Prado asegura que el camino no fue sencillo y que aún hoy continúa enfrentando desafíos, incluso en un contexto global complejo atravesado por crisis económicas y conflictos internacionales.

“Muchas veces pensé en dejar todo, pero siempre hay algo que te empuja a seguir”, confesó.

Y dejó un mensaje claro para quienes buscan crecer, dentro o fuera del país:
“Lo más importante es no bajar los brazos. Confiar, seguir adelante y animarse, aunque no sepas exactamente hacia dónde vas”.