El Centro de Patrones y Oficiales Fluviales alertó sobre la presentación de ofertas en la licitación que busca profundizar el dragado de la Hidrovía Paraná-Paraguay a 40 pies, una obra fuertemente cuestionada «por su impacto perjudicial sobre el medioambiente y el futuro de la cuenca».
Sin perder de vista la crisis laboral inminente, el Capitán Mariano Moreno, Secretario General del Gremio Fluvial enfatizó su preocupación por la licitación de la Vía Navegable Troncal. «Este canal, que en los últimos años demostró su enorme vulnerabilidad ante la crisis hídrica y el cambio climático, enfrentará un nuevo capítulo con el dragado de profundización», dijo.
Para Moreno, “la falta de un estudio de impacto ambiental serio demuestra que no hay visión de futuro ni planificación logística. Profundizar el canal no soluciona nada cuando no hay agua. Se está armando un negocio de miles de millones para que ganen unos pocos a costa de todos los argentinos”.
“Esta intervención modifica de forma definitiva los humedales, la provisión de agua para las ciudades ribereñas, la fauna ictícola y el propio cauce del río, poniendo el canal al servicio exclusivo de las empresas exportadoras. Los trabajadores hemos propuesto reiteradas veces adaptar la modalidad de transporte al río, generando fuentes de trabajo genuinas, con mayor actividad comercial y sustentabilidad ambiental”, argumentó.
Para los gremios fluviales, el Gobierno carece de un plan de desarrollo real y solo impulsa un “modelo” extractivo para exportar materia prima al menor costo logístico posible, “donde el trabajador marítimo es visto simplemente como un gasto a recortar”.
REPUDIO POR LA REFORMA LABORAL
Frente a este escenario de doble amenaza -laboral y ambiental-, la conducción gremial movilizó este viernes hacia el Congreso de la Nación, en coincidencia con el tratamiento de la Reforma Laboral en la Cámara Alta.
De cara a dicha jornada clave, el Capitán Mariano Moreno, , advirtió: “un viernes negro para la actividad marítima y fluvial. Estamos ante un avasallamiento de derechos consumado mediante el consenso y el ´toma y daca´ de los políticos y de la verdadera casta”.
“La política le hizo creer a los trabajadores que iban por los privilegios de otros, pero al final quedó claro que venían por los derechos de todos”, sentenció Moreno respecto al inminente cercenamiento de conquistas laborales.
Actualmente, el ámbito marítimo y fluvial ostenta un alto nivel de empleo registrado, producto de las exigencias de seguridad, el profesionalismo y los estrictos controles portuarios. Sin embargo, desde el gremio temen que la nueva norma abra la puerta a la «monotributización» del sector, destruyendo drásticamente el empleo formal.
Al respecto, Moreno denunció la injerencia empresaria en la redacción de la ley: “Tenemos la certeza de que la modificación del artículo 2° de la LCT, que excluye a los trabajadores embarcados, fue un pedido expreso de la Intercámaras de la Industria Pesquera Argentina, el segmento con mayor porcentaje de trabajo informal y menor control de toda la actividad”.





