Mientras los costos suben y la nafta no para de aumentar, la empresa anuncia nuevos «aumentos» de apenas $300 sobre los pedidos de $3500, que son los que menos salen.
Estas empresas condenan a los trabajadores a la precarización y la miseria.
Detrás de las promesas de “flexibilidad horaria y de ser tu propio jefe” se esconden horas de conexión sin pago, tarifas congeladas y una empresa que se llena los bolsillos a costa de sus esfuerzos.
* Basta de explotación.
* Basta de aumentos falsos.
* Los repartidores quieren derechos laborales, actualización por inflación y condiciones dignas de trabajo.
Desde el Sindicato de Cadetes y Repartidores de la provincia de Santa Fe toman como un insulto este falso aumento e invitan a todas y todos los repartidores a organizarse, porque solo a través de la lucha sindical pueden terminar con estos abusos.





