Los directores de la Algodonera Avellaneda –una fábrica de hilos y tela que pertenece al Grupo Vicentin y que está ubicada en la ciudad de Reconquista– presentaron un plan de pago a sus acreedores quirografarios: ofrecen abonar solamente el 10% de la deuda a lo largo de dieciséis años, con un tipo de cambio valuado en $995. Para que esta propuesta prospere, debe ser apoyada por la mayoría de los afectados y luego respaldada por el juez Fabián Lorenzini, quien lleva adelante el concurso preventivo de la firma.
En la legislación argentina, un acreedor quirografario es el que no tiene privilegio, es decir, un acreedor común o simple cuyo crédito no está acompañado de ninguna preferencia o garantía real, pero puede ser justificado mediante un documento manuscrito.
En las últimas horas el presidente y el vicepresidente del directorio de la Algodonera Avellaneda, Héctor Francisco Vicentin y Dionisio Amaro Moschen, respectivamente, presentaron ante el juez Fabián Lorenzini una propuesta de pago para los acreedores quirografarios.La oferta propone unificar la deuda en dólares –a un tipo de cambio de $995,5, el valor que tenía la divisa estadounidense en el Banco Nación el pasado 12 de noviembre, cuando la empresa entró en concurso preventivo– y luego abonar su deuda con “una quita, una espera y un pago en cuotas con tasa de interés”.
Las autoridades de la Algodonera Avellaneda propusieron“una quita en los créditos equivalente al 90% de cada uno”, es decir, sólo están dispuestos a pagar el 10% de las deudas que mantienen con cada acreedor. Pero además requirieron una “espera de veinticuatro meses” a partir de la fecha en que se apruebe la oferta para comenzar a pagar lo que debe.
“Luego de efectuada la quita del 90% de la deuda, el saldo se abonará en dieciséis cuotas anuales, iguales y consecutivas, venciendo la primera de ellas a los veinticuatro meses de la fecha de firmeza de la resolución de aprobación de la propuesta”, continúa el documento, donde la hilandería también se compromete a abonar los gastos de justicia durante la espera.
Asimismo, propuso que cada monto anual tenga “un interés equivalente al 3% devengado y calculado sobre el importe de dicha cuota”.
Ahora,la propuesta debe ser respaldada por la mayoría de los acreedores, quienes tienen tiempo de pronunciarse hasta el 12 de noviembre. Si lo consiguen, será el juez Lorenzini –quien ya había rechazado la oferta de la aceitera Vicentin– quien defina, aunque estiman que la oferta será rechazada por los afectados. “¿Quién va a querer cobrar el 10% de lo que le deben y en dieciséis años?”, exclamaron allegados a la empresa.
El directorio de la Algodonera quiere seguir en funciones
En otro apartado del documento presentado al juez, se propone que la administración de la fábrica siga en manos del “actual directorio”, el cual deberá conseguir contratos de fasón para asegurar la producción y garantizar la continuidad de los puestos laborales, el pago de salarios –entre otros costos fijos–, seguros y servicios de mantenimiento.






