Los trabajadores de la cerealera Vicentin aceptaron la propuesta de la empresa: las fábricas volverán a trabajar, pero a costa del deterioro salarial de los operarios, que cobrarán, de momento, el 80% de sus salarios en tres tramos. Es que la agroexportadora consiguió un adelanto de fasones para retomar la producción en las plantas de Avellaneda y Ricardone -que están paradas desde hace más de una semana-, pero adelantó que con esto podría pagar, en lo inmediato, el 40% de los haberes de marzo, mientras que a fin de mes estaría en condiciones de entregar el 40% restante.
Si bien la crisis de Vicentin viene de larga data, el pasado viernes 5 de abril comunicó que paraba la actividad en sus dos plantas y, dos días después, anunció que no disponía de fondos para abonar los salarios de marzo. Ante este panorama, a fines de la semana pasada se realizó una audiencia en la ciudad de Reconquista, donde el juez civil y comercial, Fabián Lorenzini -quien interviene en el concurso preventivo de la firma- dispuso que los directivos de la compañía tenían un plazo de tres días hábiles para presentar un informe de su estado financiero, con el objetivo de elaborar un plan de pagos a operarios y proveedores.
Este miércoles, fecha en la que vencía el plazo impuesto por Lorenzini, los trabajadores de Ricardone realizaron una asamblea frente a la planta, mientras que los de Avellaneda llevaron adelante un acampe. Poco antes del mediodía, se realizó una audiencia entre las partes, en la que medió el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, donde los operarios aceptaron esta propuesta salarial, de forma que los motores se pondrán nuevamente en marcha.
El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald “Coco” Báscolo, declaró ante algunos medios que el acuerdo alcanzado contempla un pago inmediato del 40% de los sueldos de marzo. Para el viernes 25 de abril se prevé un nuevo abono del 20% y, para el 30, otro 20%. El 20% que falta para que el haber se abone en su totalidad será discutido la semana que viene.
Tras finalizar la audiencia, Báscolo habló con el medio Aire de Santa Fe y apuntó: “En este último mes la empresa no pudo pagar los sueldos de los trabajadores en tiempo y forma, pero esto se agravó hace diez días, cuando se decidió cerrar las planta de Ricardone y Avellaneda, que eran las dos que estaban trabajando, una con girasol y la otra con maíz para bioetanol”.
“Tuvimos reuniones con el juez del concurso, con ambos gremios, el del norte y el de San Lorenzo, con los veedores, con la empresa, con las empresas que querían seguir trabajando en los fasones, que eran la Unión Agrícola de Avellaneda con girasol en Ricardone y Bionergías Agropecuarias con maíz y biotenol en Avellaneda. Finalmente se pudo llegar a un acuerdo, que no era el esperado por los trabajadores, eso que quede muy claro, que consiste en un pago del 40% de los salarios adeudados este mismo miércoles, que es el último día de la semana en que funcionan los bancos; un 20% para el 25 de abril; otro 20% para el 30 de abril; y está quedando un 20% restante que lo dejamos para seguir trabajando la semana que viene”, detalló el funcionario.
Y destacó: “Se está intentando pagar los sueldos adeudados con el aporte de dos pequeñas empresas que, si bien son grandes comparadas con una pyme, son chicas en relación con el rubro de granos. El aporte lo hace la cooperativa de Avellaneda y Bionergías Agropecuarias, con eso alcanza para pagar estos montos que mencioné, pero va a faltar una parte para poder terminar con el pago de sueldos. Pero la semana que viene vamos a seguir trabajando para que se incorporen otros actores que no estuvieron en la negociaciones y esperamos que hagan su aporte con la responsabilidad empresaria que les compete”.
Báscolo destacó que esta es “una situación a corto plazo que no resuelve el problema de fondo”, al tiempo que recordó: “Hay una cuestión judicial en el medio. La Corte se tiene que expedir respecto al recurso que presentó Vicentin. Pedimos celeridad, y también que tengan perspectiva del trabajador, porque los tiempos de la Justicia no son los mismos que el de los trabajadores ni el de las pequeñas empresas”.
Además, el ministro resaltó que volverán a funcionar las fábricas de Avellaneda y Ricardone, pero no así la planta de soja de San Lorenzo: “Esto es lo más difícil y complicado, porque se necesitan grandes empresas. La instalación necesita, como mínimo, entre 350.000 y 400.000 toneladas de soja por mes”.
Por último, el funcionario estimó que si las transferencias de sueldos se hacen durante el transcurso de la tarde, en las próximas horas -dependiendo de los turnos de ingreso- las instalaciones volverán a funcionar. “En el caso de Avellaneda no solo es la planta de bioetanol, sino que además es una caldera que provee vapor a otras empresas satélites como Buyanor, que tiene 300 empleados y no estaba pudiendo trabajar”, cerro el ministro.
El pasado viernes a la noche, poco después de la audiencia, los directivos de Vicentin publicaron un comunicado que encendió una luz de esperanza en los trabajadores, donde informó quela Unión Agrícola Avellaneda y Bioenergías S.A habían ofrecido adelantar el 50% del precio de sus respectivos fasones de girasol y de etanol.
“De ser ratificadas estas propuestas por las vías correspondientes, Vicentin estaría en condiciones de poner en marcha nuevamente las plantas de Ricardone y Avellaneda y abonar la semana que viene un adelanto de los salarios de todo el personal correspondiente al mes de marzo”, apuntó el comunicado, firmado por el directorio, que en principio hablaba de abonar un 50% de los haberes, dividido en dos tramos de 25%.
Fuente: Conclusión