En el marco del Día Internacional de las Mujeres y Diversidades Trabajadoras, miles de personas colmaron las calles rosarinas. En un escenario, de más de 15 cuadras, con pancartas y carteles de diversos colores hubo un fuerte repudio a las frías e inhumanas políticas de los gobiernos de Javier Milei y Maximiliano Pullaro.
La seccional de ATE Rosario, junto a su militancia, fue parte de la enorme marea que cruzó el centro de la ciudad hasta llegar al Parque Nacional de la Bandera. Los reclamos del gremio estatal fueron en primer plano la presencia del estado en este contexto adverso que vive la sociedad en su conjunto, el cese de las privatizaciones y los despidos, en otras palabras la defensa de la soberanía y por supuesto la defensa de los derechos conquistados por las mujeres y las diversidades. En la lista de reclamos se encuentran también salarios y condiciones de trabajo digno, la defensa de la educación y la salud pública tan atacadas en los últimos meses.

Al negacionismo de los derechos humanos de las mujeres y la comunidad Lgtbiq+ se le agrega el discurso de odio promovido por el gobierno de la libertad avanza. Que de libertades tiene poco y que avanza en el desmantelamiento de organismos que son utilizados por los sectores más vulnerables de la sociedad como lo es el Ministerio de Desarrollo Social de Nación, hoy Capital Humano.

Lorena Almirón, secretaria general de ATE Rosario expresó: “los despidos de trabajadoras vinculadas a las políticas de género y diversidad sexual, la disminución del salario real de las trabajadoras públicas, la falta de perspectiva de género en las discusiones salariales que siguen pensando en la familia tradicional y agrandan las brechas de cuidados, el incumplimiento del cupo laboral trans y la estigmatización y odio al empleo público y los servicios esenciales”.

Ante este contexto, Rosario fue protagonista de una marcha que unió las voces de miles de mujeres y disidencias que se plantaron ante el hambre, el saqueo y en defensa de la democracia.





