- Economía, Exportación, Mercado, Nacionales, Noticias

El Gobierno ofreció cambios para poder aplicar un nuevo sistema comercial de carnes

A partir del 15 de enero en la Argentina debería dejarse de entregar la carne a las carnicerías por medias reses de más de 80 kilos que cargan en sus hombros los operarios. En su lugar, en cambio, tendría que distribuirse con trozos de no más de 32 kilos. Sin embargo, luego de que en una reunión técnica funcionarios de las carteras agrícolas de las provincias plantearan ante funcionarios nacionales los inconvenientes para la entrada en vigencia de la medida, el jueves pasado el Gobierno les presentó una propuesta.

Antes de ese encuentro, se había realizado la primera reunión de una Mesa Técnica para tratar la medida que busca cambiar la forma en que se comercializa la carne. Durante la reunión, las provincias dieron su visión y coincidieron en la necesidad de usar medios mecánicos para el traslado como un paso previo a la implementación del troceo. También habían expresado la necesidad de que haya financiamiento para la adecuación. Pero el Gobierno, a diferencia de lo que esperaban, en esa oportunidad no presentó ninguna propuesta, algo que sí hizo el jueves pasado.

La propuesta del Gobierno contempla que se continuaría con la descarga manual del trabajador de los cortes de hasta 32 kilos, que deberían estar cubiertos en su totalidad por nylon o estoquinete. En tanto, los trozos mayores a 32 kilos hasta un cuarto la descarga debería realizarse por medios mecánicos o rielera a rielera. Asimismo, también deberían estar cubiertos en su totalidad por nylon o estoquinete, a excepción de que sean descargados rielera a rielera.

En tanto, en la media res se permitirían los medios mecánicos de ascenso y acarreo de transferencia directa de rielera a rielera.

Aclararon que esto es solo para operaciones comerciales de frigoríficos de ciclo I a ciclo I, o de ciclo II a ciclo II y carnicerías mayoristas o minoristas que cuenten con rielera. Siempre que la media res no roce el suelo. Para ello recomiendan usar ganchos o equivalentes. Remarcaron que a lo largo de todo el proceso el producto no debe superar los 7 grados.

El plazo máximo para la implementación sería de 60 días, a partir del 15 del actual. Vale recordar que el troceo debería haber comenzado el 1 de noviembre pasado, pero luego del anuncio de medidas fuerza de una federación de frigoríficos y la presión de otros actores, como los matarifes, se pospuso para el 15 de enero.

“La mayoría de las provincias no estuvieron a favor de un tiempo tan corto”, contaron a este medio tras la reunión del jueves último. En rigor, en el último encuentro hubo coincidencia en la necesidad de los medios mecánicos como un paso previo a la implementación de un nuevo sistema, pero destacaron que los establecimientos no están en condiciones para que la medida se ponga en marcha el 15 del actual como está previsto.

Además, las provincias hablaron de la importancia de que haya financiación para la adecuación. En ese sentido, indicaron que se haría a través del Banco Nación y el Fondep (Fondo Nacional de Desarrollo Productivo) con una línea de crédito que se llama CreAr que es para micro, pequeñas y medianas empresas de los sectores de la industria, agroindustria y servicios asociados. También se mencionó a los ANR municipales a través del Fondo Fiduciario Nacional de Agroindustria.

Este martes las provincias deberán acercar sus propuestas y el jueves se realizará una nueva reunión.

De la reunión con los técnicos provinciales por parte del gobierno nacional participaron Juan Manuel Fernández Arocena, jefe de Gabinete de la Secretaría de Agricultura; José María Romero, subsecretario de Ganadería y Producción Animal; Luciano Zarich, subsecretario de Mercados Agropecuarios, y Rodolfo Acerbi, vicepresidente de Senasa.

Estos encuentros forman parte de una Mesa Técnica que se armó con las provincias luego de que en la última reunión del Consejo Federal Agropecuario (CFA) estas plantearan al secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Juan José Bahillo, que la medida tal como está planteada no se puede aplicar.